Morteros de Reparación estructural | Chryso

Morteros de Reparación Estructural

En la construcción es necesario saber qué es un mortero estructural y cuáles son sus prestaciones para seleccionar el más apropiado según las deficiencias que presente la edificación. 

¿Qué es un mortero de reparación estructural?

Un mortero de reparación estructural es una mezcla de componentes químicos para rellenar y cohesionar materiales de construcción.

Estos materiales de construcción han sido afectados por factores meteorológicos, biológicos o derivados por defectos en el armado de estructuras que requieren tratamiento, para mantener la función de soporte en perfectas condiciones, alargar la vida de una edificación y mantener la seguridad de la obra.

Los morteros están fabricados con una mezcla altamente resistente capaz de sostener grandes cargas y resistir a los factores de humedad, corrosión química, carbonatación, cambios extremos de temperatura entre otros agentes.

 

 

CHRYSO®Rep 400R
Mortero tixotrópico para reparación estructural del hormigón. Fraguado rápido clase R4
Detalles del producto
CHRYSO®Rep 400SR
Mortero para reparación estructural del hormigón resistente a sulfatos clase R4
Detalles del producto

Usos de los morteros de reparación y anclaje

Seleccionar el mortero de reparación va a depender del tipo de estructura que se quiera reforzar, reparar o reemplazar; la mezcla proporcional de cemento, polímero acrílico, resina epoxi y otros generan las propiedades específicas para su efectividad en cada caso.

De acuerdo a la proporción de materiales se puede utilizar un mortero para reparaciones no estructurales, especial para restaurar, mejorar la apariencia del concreto, proteger y alargar el tiempo útil de la estructura.

Por otra parte, también está el mortero para reparaciones estructurales propiamente. Este es indicado para reparaciones de hormigón, bien que estén astillados u hormigón armado dañado utilizado en puentes, edificios o superestructuras.

En ambos casos, el mortero estructural es un material que se puede transportar y manipular con bajo nivel de peligrosidad. Además, la pasta química resultante de sus componentes es capaz de mantener su plasticidad al hacer contacto con el material de la estructura a reparar, pues se mezcla con agua, arena y otros insumos.

Para el mortero no estructural, existen dos clasificaciones conocidas en el mercado: R1 y R2. Mientras que, el mortero estructural se codifica R3 y R4. Veamos los campos de aplicación y las características técnicas.

Mortero clasificación: R1 y R2

Con la primera clasificación de mortero es posible reparar cornisas, vigas, peldaños, grietas, anclajes de perno, rampas y otros, pues su mezcla es altamente adhesiva, de fraguado rápido y muy resistente a la intemperie, ya que está fabricado con resinas especiales a la flexión y compresión. En la aplicación solo requiere agua.

En el mercado se encuentra el mortero con resina epoxi, especial para anclaje de pernos metálicos, rellenos de grietas, por su alta adherencia es especial para juntas de cerámicas, hierro, madera y otros. Sus prestaciones indican que ofrece resistencia mecánica y química contra ácidos y disolventes.

En esta clasificación entra el mortero de cal, especial para reparar fisuras menores, crear una capa protectora para resolver problemas de salinidad en las paredes, es un excelente aislante acústico y absorbe olores en habitaciones. 

Mortero clasificación: R3 y R4

Se trata de los morteros tixotrópicos especiales para estructuras de hormigón armado, existentes balcones, muros de piedras, vigas, canales, puentes y otros. Son excelentes para reparaciones en sentido vertical ya que están fabricados contra-gravedad.  

Este tipo de mezcla se adhiere muy bien a ladrillos, bloques, piedra, hormigón y otros. La capa cobertora es resistente a agentes ambientales agresivos, ya que goza de una elevada impermeabilidad contra el vapor de agua. Además, protege las armaduras gracias a sus componentes alcalinos.

La alcalinidad es importante para mantener protegido al acero en las construcciones y evitar la carbonatación, que es la pérdida de pH y la consecuente corrosión de las estructuras profundas de la edificación. Un mortero de reparación debe asegurar una permeabilización al 100% para garantizar la estabilidad del edificio.